Tratamientos

Odontología conservadora y restauradora

Mediante la odontología conservadora podemos mantener en boca dientes dañados (normalmente a causa de caries o traumatismos) devolviéndoles la salud y restaurándolos.

Odontología conservadora y restauradora

Conserva y restaura tus dientes

01.

Obturación/reconstrucción

Consiste en la eliminación de la caries y la posterior restauración de la parte afectada del diente. Es lo que comúnmente se conoce como empaste.

02.

Incrustación

Se realizan con material cerámico, cuando las caries o lesiones traumáticas afectan a la mayoría de la superficie dentaria, aportando una mayor resistencia.

03.

Corona

Se realizan de diferentes materiales, (metal-porcelana o de zirconio), según el caso y las necesidades del paciente. Están indicadas cuando, tras una lesión, (caries o traumatismo), se observan dos o mas paredes del diente afectadas.

04.

Endodoncia

Es una especialidad de la odontología que se encarga del tratamiento de la pulpa dental cuando ésta se ve afectada por diferentes causas, siendo las más comunes las caries o traumatismo dental, teniendo en cuenta en todo momento la morfología, fisiología y patología de la pulpa.

Preguntas Frecuentes Odontología Conservadora

Es la rama de la odontología especializada en mantener los dientes naturales en boca cuando han sufrido daño por caries o traumatismos, devolviéndoles su función, estructura y estética mediante distintos tratamientos restauradores.

Cuando una caries o lesión traumática ha destruido parte del diente, se elimina el tejido afectado y se reconstruye la zona con material compuesto. Es el tratamiento restaurador más habitual y permite recuperar la forma y función del diente en una sola visita.

El empaste se modela directamente sobre el diente en consulta. La incrustación es una restauración fabricada en laboratorio con material cerámico, indicada cuando la caries o el traumatismo afecta a una superficie extensa del diente. Ofrece mayor resistencia y mejor adaptación que un empaste convencional en casos de mayor destrucción dentaria.

La corona está indicada cuando la lesión —ya sea por caries o traumatismo— ha afectado a dos o más paredes del diente. Recubre y protege toda la estructura restante. Según el caso y las necesidades del paciente, se fabrican en metal-porcelana o en zirconio.

La endodoncia es el tratamiento de la pulpa dental cuando está infectada o dañada, generalmente por una caries profunda o un traumatismo. Consiste en eliminar el tejido pulpar afectado, limpiar y sellar los conductos radiculares. Permite conservar el diente en boca evitando su extracción.

Depende del tipo de restauración y de los hábitos del paciente. Un empaste de composite bien realizado puede durar entre 7 y 10 años. Las incrustaciones cerámicas tienen mayor longevidad. Las coronas de zirconio son las más resistentes y pueden durar más de 15 años con una higiene adecuada y revisiones periódicas.

Siempre que sea viable clínicamente, conservar el diente natural es la mejor opción. La odontología conservadora y restauradora trabaja precisamente con ese objetivo. La extracción y el implante son alternativas para cuando el diente ya no puede mantenerse en boca de forma predecible.